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Nuestro encuentro inicial se dio de la manera menos esperada…impensada diría yo. No había pasado por mi mente siquiera tener un “affaire” con mi empleada, ni por error y por obvias razones. La primera y más importante, por un instinto de supervivencia, si se entera la bruja de mi mujer seguro me mata. Seguido de mi poca afinidad con la muchacha placeres del Peru Violeta fotos, algo raro ahora que me pongo a pensar, porque además de tener cerca de medio año trabajando para nosotros y teniendo en cuenta que siempre me lleve muy bien con el personal que trabajó sirviéndonos en casa, solo existía entre nosotros un trato de patrón-empleada.

Esta chica placeres del Peru Violeta fotos llego a la casa recomendada por una tía de mi mujer y en el momento justo que necesitábamos una ayuda en los quehaceres domésticos. Natural de chincha, pero con varios años en Lima, esta morena de 40 años y madre soltera de un jovencito en edad universitaria, nos convenció en pocos días de su experiencia en el puesto. Se gano rápidamente la confianza de mi mujer, ya que además de hacerle bien todos sus pedidos de limpieza y cocinarle de manera esplendida sus antojos, además de eso, Violeta tenía que aguantarle sus quejas y chismes. Ahora que lo pienso debe ser por eso que no cogí confianza con la morena…era la mano derecha de mi mujer.

Era sábado cuando ocurrió lo inesperado. Como todos los sábados en la noche, me fui a jugar una pichanga con mis amigos de la promoción de colegio. Era inevitable que después de practicar nuestro deporte favorito y a manera de relajarnos nos vayamos todos los valientes a la tienda del barrio a tomarnos nuestras cervecitas. El nivel de valentía lo media el tiempo que te quedaras departiendo tan agradable momento: si querías pasar desapercibido en casa un par de rondas era suficiente. Si eras atrevido y estabas dispuesto a aguantar el clásico sermón de esposa que no entiende por qué los hombres tienen que tomar después de jugar su partido de fulbito, entonces podías quedarte hasta que se termine la caja de chelas. Pero si eras de los valientes y estabas con ganas de joder a tu mujer, entonces que venga la segunda cajita. Yo me fui por la segunda cajita sin imaginar que en casa me esperaba la morena placeres del Peru Violeta fotos.

Ese día estuvimos recordando el año que dejamos el colegio: el viaje al Cuzco, nuestro último día de clases, la fiesta de promo, etc…y casi sin darnos cuenta nos soplamos la segunda cajita de cervezas. En el acto nos despedimos al vuelo y todos enrumbamos a nuestras casas. Llegue a la mía cerca a la media noche, ingrese sigilosamente y con la casa a oscuras, trate de no despertar a mi espesa…perdón digo esposa al momento que abría cuidadosamente la puerta de mi dormitorio. Pero no pude: la muy bruja se había encerrado y me dejo un papel en la puerta que decía: “Ni pienses que voy a dormir con un borracho…hasta mañana.”

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Renegué en silencio por unos minutos y decidí ir a la cocina a buscar algo de comer. Y lo encontré. Cuando estaba por llegar a la cocina me dieron ganas de orinar y me desvié hacia el baño. Estaba por llegar a este, cuando de pronto salió placeres del Peru Violeta fotos a la carrera y solo cubierta por una toalla con el cuerpo algo húmedo del duchazo que se había dado…prácticamente nos chocamos en la puerta y la cogí entre mis brazos. Seguramente por el efecto del alcohol la vi más rica que nunca, la toalla dibujaba perfectamente su silueta bien cuidada a pesar de sus años. La apreté fuerte contra mí para que no se pudiera soltar y le dije: Estas bien Violeta? No te golpeaste?… Ella me dijo: Disculpe más bien señor…pensé que no había nadie acá afuera…por eso me atreví a salir en toalla. Entonces le dije: Disculparte por qué? Al contrario, gracias por regalarle un poco de distracción a mis ojos…y a mis manos (debo confesar que mientras le cogía de la espalda y brazo, sin querer queriendo como decía el chavo, mis manos iban explorando muy sutilmente parte de su bien formada anatomía: es así que descubrí que placeres del Peru Violeta fotos tenia quizá las tetas y el culo más grandes y duros que jamás haya podido tocar). Intente acercarme y robarle un beso a la morena, pero esta me esquivo y puso su rostro contra el mío, susurrándome casi al oído: suéltame tengo que ir a mi cuarto.

Me quede algo confundido: me habrá querido decir “nos vemos en mi cuarto?” Mis respuestas eran todas positivas…a la carrera me encerré en el baño, me duche, me lave bien el muchacho para que este presentable ante tremendo banquete. Pase por el dormitorio donde descansaba la fiera de mi mujer y me cerciore que estuviera dormida. Entonces me fui al cuarto de placeres del Peru Violeta fotos. Toque despacito su puerta, una vez, dos veces, tres veces…no salía. Se habrá quedado dormida? Entonces la llame a baja voz…Violetaaaa…Violetitaaaa…era inútil…la morena se había dormido de hecho…por las puras me bañe!!! dije entre mi. Cogí el cerrojo y la puerta se abrió…no la había cerrado…la había dejado junta. Entre sin pensarlo, ahí estaba ella…el cuarto estaba a media luz pero pude notar a la morena que estaba acostada en su cama con un baby doll blanco que contrastaba con su piel oscura como la noche. El pequeño traje que tenia dejaba ver sus piernas largas y gordas muy apetitosas. La volví a llamar pero no respondía…entonces me acerque y la moví un poco como pasándole la voz pero no respondía tampoco. Entonces mis manos pasaron a acariciar sus piernas al descubierto. Tenía la piel suave y fresca, las piernas eran duras y carnosas, mis manos la acariciaban con mucha fuerza y poco a poco fueron subiendo para meterse debajo de la parte baja del baby doll y entonces note que la morena no se había puesto ropa interior…me estaría esperando? Por eso estaba lista? Me arrecho ese pensamiento y entonces le quite el short. Entonces placeres del Peru Violeta fotos se levantó…no parecía sorprendida pero si muy excitada…se saco lo que restaba de su traje. Sus pechos me impactaron…eran perfectos, redondos, morenos y de unos pezones que parecían dos uvas grandes…nos besamos como dos adolescentes, ella me quito la ropa que tenia puesta y yo acaricie cada parte de su cuerpo. La morena sabía lo que hacía, me lo mamo de una manera desesperada que me lo armo rápidamente, tenia mil formas de chupármelo, empezó con mi mazo y siguió con mis bolas…entonces cuando ya estaba totalmente mojadita de la excitación empezó la función. Fue el polvo más rico que me había metido en años…cuando penetre a la morena sentí un calientito tan rico que no quería sacárselo nunca más…pero la morena me pedía acción y no podía negársela.

El sol nos dio a las 6:30 am. Salí volando de la habitación de la morena placeres del Peru Violeta fotos, despidiéndola con un beso que casi termina por comerse mi boca…que rico dije dentro de mi…me fui a la sala y me acosté contento y esperando a que mi mujer salga de su habitación y me de un pequeño sermón por lo sucedido. El sermón más placentero que escuche en toda mi vida de casado…y obviamente cada sábado no me pierdo las chupetas después de las pichangas y yo feliz de que mi mujer me deje dormir en la sala. Ya ustedes saben lo que pasa en realidad.

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