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Ese fin de semana no quería quedarme solo en mi cuarto así es que llame a Victor para ir a visitarlo, tomarnos algo y conversar un poco. Me dijo que baje a buscarlo dándome su dirección que me quedaba cerca. Yo soy natural de Piura y vine a la ciudad solo para estudiar en la universidad, es por ello que no conocía a nadie por aquí siendo Victor uno de los pocos que me brindo su sincera amistad. No imagine que gracias a él viviría una grata experiencia sexual con vanesa jeri xxx su hermosa madre.

Llegue a su edificio, subí hasta el tercer piso y toque la puerta “301”. Luego de una breve espera una voz dulce rompe el silencio.

– ¿Quién es? – preguntan detrás de la puerta.

-Buenas noches, estoy buscando a Víctor.

De pronto la puerta se abre y aparece la figura de vanesa jeri xxx una mujer espectacular, que no aparenta su verdadera edad pues tiene un cuerpo muy bien cuidado al igual que sus expresiones faciales. Su mirada fija era una mezcla de ternura con experiencia en todos los aspectos. Tenía puesto un polo corto que dejaba ver su delicioso ombligo, así como un short jean muy corto que dejaban ver perfectamente sus piernas largas y gruesas. Me quede mirándola con la boca abierta.

-¿Buenas noches? -me saluda a modo de pregunta, aparentemente sin reconocerme pues es la primera vez que nos vemos.

-Hola, busco a Victor – le digo sin poder quitar la mirada a su tremendo escote, que me enfermaba por los riquísimos melones que  se dejaban apreciar tras él. Ella noto mis miradas pero no se incomodo, al contrario exhibía lo suyo con orgullo.

-Mi hijo no está, pasara el fin de semana con su padre. ¿No lo llamaste antes de venir? – me pregunta vanesa jeri xxx.

-Que raro, porque él me dijo que viniera. Conversamos por whatsApp hace unas horas – le dije mientras mirada sus pezones que traslucían tras su prenda.

-La verdad es que mi hijo para volado- me dice mientras mira por encima de mi hombro, viendo detrás de mí. ¿Has venido solo? -pregunta sorprendida y cruzando los brazos a la altura de su escote, abultando aun mas sus senos.

-Sí, completamente solo.

-Que bien- responde, sonriendo con más confianza. Conozco a la mayoría de amigos de Victor, pero a ti no te había visto. ¿Vives por aquí?

Ella mantiene sus brazos cruzados y de rato en rato me sorprende mirándole atentamente los pechos que sobresalen de su generoso escote.

-Conozco hace poco a su hijo, soy de provincia y vivo algo lejos como a una hora de aquí. En realidad vivía muy cerca pero con eso intentaba que vanesa jeri xxx me siguiera conversando. Estaba encantado con esa mujer madurita, de mirada fuerte y cuerpo de infarto.

-Bueno, si es asi entonces pasa, ponte cómodo mientras trato de comunicarme con Victor, a veces se aburre rápido con su padre y regresa antes de lo previsto.

-Gracias, espero no interrumpirla con algo que estuviera haciendo.

-Justo iba a ver una película pero no te preocupes – sonríe, dándose vuelta, quedando de espaldas a mí. Luego de eso, me mira hacia atrás ligeramente como asegurándose que la estaba observando. Entonces con la mirada hacia el frente empieza a contonear sus caderas, mientras su trasero se movían de un lado para el otro, asomándose de a pocos bajo ese diminuto short que dejaba muy poco a la imaginación.

-Si la interrumpo mejor me voy y regreso otro día, no quiero importunarla.

-No seas tonto. Ponte cómodo, mira la tele mientras me comunico con Victor. Deseas algo de tomar? Agua, gaseosa, un trago? – me dijo sonriendo muy coqueta vanesa jeri xxx.

-Bueno si es asi, una cerveza bien fría estaría bien para mí.

-Pues entonces traeré dos. Ya me hiciste antojar- me dijo guiñándome el ojo.

Se fue a la cocina mientras que yo miraba todo en la sala. Había fotos de ella en la playa que me pusieron muy caliente. En todas las fotos salía sola o con Victor, no había rastros del padre de mi amigo. Eso me dio más confianza para pasar un buen momento con esa madurita que estaba muy buena.

Regreso con dos latas grandes de cerveza y un plato con piqueos. Me dio una lata y se sentó a mi lado muy pegada a mí.

-Salud…por el gusto de conocerte.

-Créame señora que el gusto es mío.

-Pero no me digas señora, tutéame. Dime por mi nombre, vanesa jeri xxx.

Entonces empezamos una conversación muy divertida que poco a poco con el paso de las latas de cerveza se convirtió en una conversación caliente, de doble sentido.

De pronto ella se levanta para coger un poco de piqueo y se le caen unos cuantos en su alfombra. Sin flexionar las rodillas se agacha para recogerlos poniéndome todo su hermoso trasero en la cara. No pude aguantarme y dije: “ohh por Dios!!!”

Al escuchar mi voz, volteo mirándome muy sexy.

-¿Te pasa algo? – me pregunta coqueta sin levantarse. Aun en la misma postura y mientras apoya sus manos en el borde de la mesa de noche como esperando que me insinuara o hiciera algo.

-Es que…es un abuso – balbuceo contemplando con deseo su hermoso trasero.

-Si estas desesperado por saber si viene Victor te cuento que hable con él cuando fui a la cocina – me dice aun agachada.

-Y qué dijo?

-Me confirmo que se quedara con su padre todo el fin de semana. Ahora depende de ti, si te quedas o te vas- me dice vanesa jeri xxx mirándome con ojos tentadores. Su mirada se desvía por un momento y se detienen fijamente en mi entre pierna. Estaba mirando el bulto que se había formado por mi inevitable erección. Luego me mira a los ojos y se pasa la lengua por sus labios muy sensualmente.

-Con una compañía tan deliciosa como la tuya y con esta hermosura de trasero que tengo frente a mis ojos difícilmente me iría de aquí – respondí sin dudar.

-Que buena elección. Esta noche vas a aprender mucho, te enseñare algo que no aprenderás en la universidad.

-Tampoco es que sea un inexperto, aquí vamos a aprender ambos-le dije a vanesa jeri xxx poniéndome de pie.

Detrás de ella, quien seguía con sus manos apoyadas en la mesa de noche y su trasero levantado hacia mí, coloque mis manos en cada una de sus nalgas voluptuosas. Las acariciaba con mucha intensidad como si amasara una mezcla de pan, entonces totalmente excitado le doy un palmazo duro y seco en una de sus nalgas que retumba en toda la sala, dejándole ese culo rojizo, marcado con mis cinco dedos de furia.

-Ooohhh que rico…te estabas tardando demasiado en atreverte muchachito-me dice disfrutando con mis caricias. Tal parece que el amigo de mi hijito ya quiere empezar con la acción, verdad? – me dice jadeando, sensual, mordiéndose el labio inferior mientras habla.

Entonces pone su cabeza gacha hacia adelante, permaneciendo en su postura, totalmente entregada. Decido entonces darle otro palmazo a la otra nalga, para emparejar el color de su culo, para calentar aún más el momento, para iniciar ese encuentro sexual que tanto deseaba con vanesa jeri xxx.

– Sí! Dame más duro…golpéame…muérdeme…quiero sentirte-me ruega extasiada, gimiendo para mí, con la mirada ahora clavada en el techo.

No perdí mas el tiempo y comencé a desnudarla. Ella disfrutaba no solo con mis caricias sino también con la forma en que le arrancaba la ropa. Prácticamente se los quite con una violencia inusual en ella, pues se veía tan frágil, tan delicada que mi forma vehemente la estaban arrechando demasiado. En cuestión de segundos se quedó desnuda, tal como vino al mundo, regalándome toda la belleza de su anatomía. Su cuerpo era delicioso, vanesa jeri xxx era quizá la madurita más hermosa que había conocido y que además pronto iba a convertirla en mi mujer.

Ella no se quedó atrás. Muy delicadamente y a su manera comenzó a quitarme la ropa. Luego de dejarme desnudo comenzó a darme una mamada monumental. Estuve a punto de venirme en su cara, de llenarle su boca de mi leche caliente y espesa. Pero me contuve, no podía quedar mal ante vanesa jeri xxx. Entonces respire profundo y la comencé a besar para bajar mis ansias de desfogar. Luego la puse al borde del sofá con las piernas bien abiertas y comencé a meter mi lengua en su conchita que para ese momento estaba haciendo agua por todos lados.

Su cuerpo se estremecía de manera arrechante, se contorneaba y gemía con cada caricia que le propinaba mi boca. Cuando estuvo al máximo de la excitación se levantó de golpe y me llevo a su habitación. Entramos casi corriendo y se tiro poniéndose en la posición de perrito. Separo totalmente las piernas dejándome ver su cosita peladita y roja.

-Métemela hasta el fondo, hazme sentir una mujer. Primero despacio y luego lo más violento que puedas. No pares hasta que hayas dejado toda tu leche dentro de mi conchita.

Sus palabras me enloquecieron y sin demora cumplí con sus indicaciones. Fue el polvo más intenso que tuve en mi vida hasta entonces. La pasamos muy bien, le hice el amor a vanesa jeri xxx toda la noche y de la manera que ella me pedía. Desde entonces cada fin de semana que Victor se va a la casa de su padre yo hago lo mismo con su madre.

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